








"Tu cuerpo apaciguado es mi cuerpo revelado, retornado a sí tras la rabia extenuante de la excitación, tu cuerpo que ha vuelto al cuerpo anterior al orgasmo después de una larga marcha en la que nuestros cuerpos fueron uno y dos y diez, donde la repetición de los rituales que tanto conocemos nos ha vuelto a renovar. Sin descanso, volvemos a atravesarnos una y mil veces, reconociendo cada poro, cada mirada, y ansiosos nos disparamos como si fuera la primera vez. Introducimos vacíos narrativos, vacíos de memoria, en los que olvidamos que esto es el amor, desentendidos de responsabilidades eróticas, de triunfos sexuales, en los que todo fue entrega en la locura de estar juntos. Escapadas, derivas minúsculas, variaciones de aquí y allí, absorbidos por la tarea, sin niguna voluntad de clausura.
Sin presiones, sin contratos de satifación, inadecuados a cualquier norma de voluptuosidad. Sigue abusando, no dejes de hacerlo. Disfruto cada átomo, una y otra vez los regreso".



